SARANDY CABRERA:

ESCRITOR   TRADUCTOR   PERIODISTA    CARICATURISTA   COFUNDADOR    PROYECTISTA    GRAFISTA    EDITOR

· Onfalo, 1947
· De Nacer y Morir, 1948
· Conducto, 1949
· La Furia, 1958
· Poso'60, 1960
· Poemas a Propósito,
  1965
· Banderas y Otros
  Fuegos
, 1968
· Poeta Pistola en
  Mano,
  1970
· Los 37 Poemas de 
  Mao Tse-tung
 
  (Prólogo), 1974
· El Martín Fierro para 
  los Niños, Bs. As.1977
· Gracias y Desgracias 
  del Santo Pedo
, 1980
· Soneroticón,  Ginebra,
  1981 
· Poeta Epístola en 
  Mano
(iii), Suecia,
  1982 
· Puta Cicuta
· Oporinos
· Camasutrón
· Sonetos a Don Pijote,
  1983
· Epigramas Eróticos 
  de Marcial

· Volver a China, 1986
· Poemas Zoológicos
  Estocolmo, 1985
· Tulejos y 44.U.8,
  Ginebra 1987
· Caricaturas en marcha
· Apuntes sobre  Poesía
  Libertina
.
  Estocolmo, 1988
· Del Insurrecto
· Nomenclatura y 
  apología de la concha
,
  1989
· China en el colapso
  mundial del leninismo,
  1990

· Papeles de Volusio
· Sonetos Lujuriosos del
  Aretino
, 1991
· Quimerinos 
· Elegías Completas de
  John Donne
, 1993
· Oro de la Conquista 
  vs.  Dólares Deuda
  Externa
, 1994
· Puta Cicuta e Intifada,
  1996
· Obra Poética Escogida
  Publicada & inédita,
  2004
Édito
De inspiración popular
En disco / MP3
 
Inédito
    
Premios y menciones
Inclusión en antologías
 
Crítica
   

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMAS A PROPÓSITO

Editorial ARCA, Montevideo
Impreso en los talleres de Comunidad del Sur
Montevideo, Uruguay -  Octubre de 1965

Sarandy Cabrera
Poemas a Propósito (1963-1965)
Al Cabo del Mundo
Criaturas de la Vida
Tierra de Sepia,tierra de Sanguina

A propósito de los "Poemas a propósito"

En este país tenemos la manía de levantar falsas banderas y nos olvidamos de las auténticas. Así, después de hablar diariamente de autores más o menos olvidables, dejamos que un poeta como Sarandy Cabrera pase a nuestro lado en silencio, cuando habría que señalar que su último libro es una de las obras importantes que se han escrito en muchos años. Acaso una de las más auténticas y emocionantes de nuestras letras...
Sarandy Cabrera que inició sus obras con "Onfalo" y siguió un largo periplo buscándose, debatiéndose, ha llegado aquí, luego de ese viaje sobre sí mismo y sobre el mundo, en la madurez total anhelada, con una voz propia, sabia, refinada, en' la plenitud que devuelve las menores cosas y las trasciende hacia lo universal. Sin embargo, es una voz que forma parte de nosotros, no la de un desarraigado, pese a ir "combinando el paso con el andar de los ferrocarriles"... La suya es una experiencia terrible, fascinante, pero al fin y al cabo desgarradora... y el viajero que trasciende obsoletas costumbres las ve sin embanco naturales y frescas, agresivas, vivas, como estrellas sin prisa en un firmamento lejano... Pero sueña y vive, muere y vuelve a nacer en una hermosa incertidumbre...
He leído unos cuantos libros, he hecho algunas experiencias poéticas, he visto algunas tierras. Pese a todo ello, Sarandy Cabrera en esta obra me da la suma de una experiencia que tanto cuesta alcanzar y la de sencilla, noblemente, como corresponde a un poeta que no quiere ni asustar ni sorprender a nadie, puesto que es mucho y muy entrañable cuanto tiene que decir...
Es un libro de un poeta en su plenitud, y como tal, melancólico y sutil, y aún así, pujante, fuerte.
En realidad, debemos agradecer a Sarandy Cabrera* que haya incorporado una obra de tanta importancia a nuestras letras, y más aún, la inmensa carta que nos ha escrito.

                                                         Carlos Brandy
 
Después de muchos viajes por el mundo -con años residiendo en el Oriente--, después de muchos viajes exploratorios por la poesía moderna -los surrealistas y Unamuno y Machado y Vallejo y Neruda- y también por los clásicos --esos Petrarca y Ronsard que tradujo pacientemente--, he aquí que Sarandy Cabrera nos ofrece, al cruzar los cuarenta, un balance poético donde se suman historia privada e historia social.

Un libro grave, hondo y verdadero, donde su imaginativa experimentación rica readquiere un equilibrio que se diría clásico, para abarcar con él e iluminar una totalidad de mundo y vida. Los sueños, la común existencia d¡aria, las sombras de los antepasados, los viajes insólitos, la dura lucha de los pueblos, el arte, los desfallecimientos, alegría y esperanzas del hombre, todo eso captura, imbrica y entrelaza el poeta en una severa y honrada aceptación interior.

Si los cinco libros que van de Onfalo 1947) a Poso '60 situaron a Sarandy Cabrera entre los principales poetas de la generación del 40, éste da la medida de su madurez y de su plenitud artística y humana.

                                                 Angel Rama

A PROPÓSITO DE FRONTERA

                        Canta poeta un canto de frontera
                                                      A. Machado

A veces me contemplo aturdido y sin tregua
como si me obsediera la apremiante cigarra.
Siento como se queman lentamente
las hojas y las horas.
Siento como me ataca el calor del verano.
Siento que el tiempo infausto me socava y sopesa
como eligiendo un fruto para final cosecha.
Entonces brindo un canto de frontera
a la muerte al silencio y al olvido.
Clamo las tres especies
en forma de segundo y de relámpago.


A PROPÓSITO DE UN MONTEVIDEANO

Ocúrreme de pronto que hago mi balance de remplazos.
¿Qué he puesto en el lugar donde habitaban
el mito, la creencia, la certidumbre,
ardiente el terrible furor de la inteligencia ?
¿Quién ha usurpado el sitio de la gracia
la fuerza la belleza los saltos en el aire
las certezas magníficas
del amor y la vida?

Hago una horrible lista
la lista funeral del día del invierno.

Estoy lejos en una ciudad que me es extraña
que es antigua y ajena y se transforma.
Suelo vagar entre palacios y viejos templos
las tumbas de extramuros se ornan de repollos
mientras los cuervos gritan
y se lanzan a tierra en sus evoluciones.

A veces un sol rojo
ataca entre la niebla
y permanece calvo de sus rayos
impotente con la materia gris que lo sofoca.

En este sitio, en este formidable campamento
de fervorosos revolucionarios
reúno los más horrendos sustantivos
y situaciones de remplazo.
Soledad, la vejez, el desengaño,
el laberinto de la conducta, el amor frustrado,
la desesperación, el deseo de suicidio,
la poesía ausente, el trabajo inútil
la condena a labores terribles,
el no poder vivir ya más.

Hay algo subyacente sin embargo
-- ¿será el impulso de la vida, me pregunto?--
que me somete sus proposiciones.

Entonces,
como un propósito que no estoy seguro de cumplir
digo como justa verdad que me excede
las palabras del montevideano Isidoro:

"Yo remplazo la melancolía por el valor
la duda por la certeza
la desesperanza por la esperanza
la maldad por el bien
las quejas por el dolor
el escepticismo por la frialdad de la calma
y el orgullo por la modestia."
Luego sigo viviendo entonces otro plazo.

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